Publicado: 28 de Agosto de 2017

Si en el rellano de su casa halla una pequeña tira de plástico transparente, o al introducir la llave en la cerradura ve que se cae una bola de papel, póngase en guardia porque los ladrones vigilan su vivienda. Como en el caso de las bicicletas, los robos de pisos se multiplican en las vacaciones de verano, aunque cada vez se extienden con más frecuencia a los demás días festivos del año. Un cambio que también afecta a los sistemas que utilizan los cacos para detectar si hay movimiento en las viviendas en las que pretenden dar el golpe. Innovar para robar, como han constatado este año los Mossos, que en el área metropolitana de Barcelona han detectado el uso de nuevos e imaginativos dispositivos destinados a comprobar si los propietarios de las viviendas están en casa o se han ido unos días de vacaciones.

«En mayo y junio encontramos nuevos marcadores realizados con un plástico transparente y muy fino que se coloca en las rendijas de las puertas y que son muy difíciles de detectar. Si el propietario abre la puerta, el marcador se cae y pasa desapercibido porque es muy pequeño y en el suelo apenas se ve. Pero los ladrones que los han puesto sí que saben que ya no está en su sitio y que eso quiere decir que hay alguien que entra y sale del piso»,

La técnica de los marcadores o chivatos en las puertas es antigua, pero los cacos la han ido perfeccionando a lo largo del tiempo con el fin de que no se noten. De los groseros trozos de papel o las tiras de cinta adhesiva se ha pasado a elementos más disimulados y, a veces, casi imperceptibles.

«Encontramos esos marcadores de plástico en una entrada a un domicilio de Mataró (Maresme) en el que vivían personas especializadas en esos delitos. Vimos que tenían bolsas llenas de esas pequeñas tiras y fue entonces cuando empezamos a atar cabos», relata el investigador.

Se recomienda que si alguien detecta un marcador en la puerta no lo toque y avise en seguida a la policía. «Es casi imposible encontrar huellas en elementos tan pequeños como las tiras de plástico, pero se puede mirar si han dejado alguna marca en la puerta o se puede instalar un dispositivo de vigilancia para ver si vuelven y cogerlos in fraganti», comenta el responsable policial, que advierte de que nunca se debe permitir el acceso a desconocidos. «Pueden idear cualquier cosa, desde hacerse pasar por operarios del gas a mover la alfombra de la puerta de entrada para ver si alguien la vuelve a colocar en su sitio », avisa.